El 4 de marzo de 2018 en la ciudad de Escazú, Costa Rica, bajo los auspicios de la CEPAL, 24 países adoptaron el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, mejor conocido como el Acuerdo de Escazú.

A 4 años de su adopción, 24 países lo han firmado y 12 lo han ratificado, lo que ha permitido su entrada en vigor desde el 22 de abril del año 2021. Este es un hecho sin precedentes en la historia de la región LAC, que busca dar fiel cumplimiento al Principio 10 de la Declaración de Río sobre el Ambiente y el Desarrollo a casi 30 años de celebrada la Cumbre de la Tierra, que permitió poner en la agenda pública, la importancia sobre el cuidado y protección del medio ambiente.

Consideramos que en el contexto de auge de los megaproyectos y de los modelos extractivos, es urgente y necesario dotar a la sociedad civil y a la ciudadanía en su conjunto, de instrumentos robustos de protección para las personas defensoras del ambiente, el agua y la tierra, teniendo en cuenta que se viven condiciones de muchos riesgos y peligros por la alta conflictividad socio-ambiental presente en los territorios, según Global Witness en 2021 se registraron 227 asesinatos de personas defensoras de la tierra y la mayoría de los casos provienen de la región de América Latina y el Caribe.

El próximo mes de abril en Chile, se celebrará la Primera COP del Acuerdo de Escazú, en donde los países que ya lo han ratificado se reunirán para definir las reglas de procedimiento y las disposiciones de funcionamiento e implementación. Lamentablemente muchos de los países de nuestra región se están quedando atrás con su negatividad a convertirse en un Estado Parte, negando de esta manera a los pueblos, su legítimo derecho a vivir en un medio ambiente sano y al desarrollo sustentable.

Las redes comunitarias y territoriales, las organizaciones de la sociedad civil y todos los actores y sectores se verían beneficiados de manera significativa con la implementación del Acuerdo de Escazú en la región, ya que vendrá a ampliar las legislaciones ambientales de los países y el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur.

Desde el GCAP Latinoamérica y El Caribe hacemos el urgente llamado a los estados de la región LAC que aún no son parte del Acuerdo, a reconsiderar su posición y a proceder de pronta manera a finalizar los procesos de adhesión o ratificación según fuere el caso, este debe ser un compromiso esencial para asegurar a las presentes y venideras generaciones, el derecho a vivir en un medio ambiente sano, limpio, seguro y sustentable, como ha sido reconocido recientemente por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.