
La sociedad civil pide la protección de los derechos humanos y el retorno a la democracia en Nepal 24 de septiembre de 2025
Declaración de las redes internacionales de la sociedad civil
24 de septiembre de 2025
Nosotros, redes internacionales de la sociedad civil, expresamos nuestra profunda preocupación por la situación de hostilidad contra la libertad de expresión y la represión de las protestas pacíficas en Nepal en las últimas semanas. Nos preocupa que la policía haya disparado contra los manifestantes, causando la muerte y heridas a varios estudiantes que protestaban contra la corrupción.
Condenamos el asesinato de estudiantes por parte de la policía nepalí y expresamos nuestra preocupación por la destrucción violenta de la propiedad pública y los ataques a políticos. El vacío político creado en el país tras la dimisión del anterior primer ministro es extremadamente preocupante.
Esta declaración y el conjunto de recomendaciones que contiene han sido recopilados por varias redes de la sociedad civil global que trabajan en las intersecciones de la consolidación de la paz, el acceso a la justicia, los derechos humanos, la justicia económica y el espacio cívico.
Protestas de los jóvenes de la generación Z tras la prohibición de las redes sociales
Tras la prohibición de las redes sociales por parte del Gobierno de Nepal, los jóvenes salieron a las calles de Katmandú el 8 de septiembre de 2025 en una manifestación pacífica para oponerse a la prohibición. Aunque la prohibición fue el detonante inmediato para los jóvenes llamados «Generación Z», la protesta también fue el resultado de una profunda frustración contra la corrupción desenfrenada, el nepotismo y la mala gobernanza en Nepal. La creciente crisis de desempleo, en contraste con los ostentosos estilos de vida de la élite política, ha causado indignación entre los jóvenes.
El 8 de septiembre, las fuerzas policiales de Nepal abrieron fuego contra las manifestaciones, matando a 19 manifestantes e hiriendo a unas 500 personas en total. El número total de muertos, debido a los disparos de la policía y a la violencia generalizada, asciende a 73 y el número de heridos es de más de 1300.
Tras la muerte de los estudiantes, las protestas continuaron a pesar del toque de queda, cuando miles de jóvenes salieron a las calles al día siguiente para protestar contra los asesinatos, que tomaron una forma violenta. Los manifestantes incendiaron varios edificios gubernamentales, como el Parlamento, la residencia del primer ministro, los ministerios, el Tribunal Supremo, etc. También atacaron las casas de los políticosy se vio a los manifestantes atacando a alguno de ellos en las calles.
Existe el riesgo de que diferentes actores intenten cooptar o reprimir el movimiento liderado por los jóvenes. Por lo tanto, es fundamental reconocer este momento como un auténtico cambio generacional, y no como «más de lo mismo». Es necesario garantizar la participación significativa de la generación Z en las estructuras de toma de decisiones y gobernanza, incluso mediante mecanismos sólidos de gobernanza digital y rendición de cuentas.
Dimisión del primer ministro
Las protestas provocaron la dimisión del ministro del Interior el primer día de las mismas. Pero a medida que las protestas crecieron en escala y se tornaron violentas, el primer ministro K P Sharma Oli dimitió el 9 de septiembre, lo que provocó el colapso del Gobierno, momento en el que el Ejército tomó el control y pidió la paz. Se han planteado preguntas sobre el origen de la violencia, ya que las protestas de la Generación Z no tenían intención de utilizar métodos violentos.
Tras las conversaciones entre el presidente y los líderes del movimiento de la Generación Z, Sushila Karki, la (antigua) presidenta del Tribunal Supremo de Nepal, fue nombrada primera ministra interina el 13 de septiembre de 2025, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en Nepal. El Parlamento ha sido disuelto y el Gobierno interino celebrará elecciones dentro de seis meses.
Desigualdad económica
Las protestas demuestran un profundo descontento con la actual situación económica y política de Nepal. En el sur de Asia, se han ocurrieron protestas similares en Sri Lanka y Bangladesh en 2022 y 2024, donde un gran número de jóvenes y ciudadanos salieron a las calles, lo que provocó la caída de los gobiernos. El sur de Asia tiene un porcentaje significativo de jóvenes que necesitan empleo.
La carga de la deuda internacional de varios países de ingresos bajos y medios es insuperable, lo que tiene un impacto directo en la vida y el sustento de la población. Los gobiernos muestran apatía hacia los problemas de la población y se considera que sirven a los intereses de las empresas, al tiempo que no prestan servicios que satisfagan las necesidades básicas de la población. La falta de rendición de cuentas de los gobiernos ante su población y el agravamiento de la crisis de la deuda son algunos de los factores que desencadenan estos disturbios.
Estas protestas lideradas por jóvenes están claramente relacionadas con el profundo descontento por la forma en que se gestiona (o más bien se gestiona mal) la economía. Se pueden observar similitudes en las condiciones económicas de varios países del sur. Si bien hay un crecimiento económico en términos de PIB, los recursos están acaparados en su mayor parte por las clases más altas de la sociedad, al igual que el modelo de gobernanza. La desigualdad ha aumentado considerablemente en los últimos años y la situación general de la población no está mejorando, sino que se está deteriorando. El informe de Oxfam sugiere que la riqueza de los multimillonarios aumentó en 2 billones de dólares en 2024, tres veces más rápido que el año anterior, mientras que el número de personas que viven en la pobreza apenas se ha reducido desde 1990. La nueva generación se enfrenta a múltiples retos, como el desempleo, la inflación, las desigualdades y el impacto del cambio climático. Muchos, especialmente los jóvenes, están perdiendo la esperanza de que su futuro mejore.
La situación de Nepal es una señal de alarma para que todos los gobiernos de los países de ingresos bajos y medios respondan a los problemas de la población y sirvan a sus intereses.
Reacción contra la sociedad civil
Las organizaciones de la sociedad civil también enfrentan represalias, ya que antiguos partidos políticos y algunos medios de comunicación acusan a las ONG de apoyar la «violencia» o la «revolución», e incluso plantean la posibilidad de prohibirlas. En este contexto, es fundamental reafirmar la solidaridad con la sociedad civil, defender el espacio cívico y subrayar nuestro papel en la protección de los derechos de los jóvenes, las mujeres, los niños y las comunidades marginadas, al tiempo que rechazamos claramente la violencia y la destrucción.
Nuestras demandas
Los abajo firmantes pedimos:
- Que el Gobierno provisional aplique el Estado de derecho en el marco de la Constitución de Nepal, al tiempo que atiende las demandas de los manifestantes y garantiza la participación significativa de la generación Z y los actores de la sociedad civil en los procesos políticos y de gobernanza.
- Que tanto los jóvenes como los políticos actúen con paciencia y moderación para mantener la paz y la estabilidad, al tiempo que protegen la soberanía, la democracia, los derechos humanos, el espacio cívico y las libertades fundamentales de Nepal.
- Se deben realizar todos los esfuerzos posibles para evitar cualquier posibilidad de un golpe autoritario.
- Que el Gobierno provisional forme una comisión independiente para encontrar a las autoridades responsables del uso excesivo e indiscriminado de la fuerza contra manifestantes pacíficos y garantizar la justicia, la reparación y la rendición de cuentas.
- Reafirmar la legitimidad de la sociedad civil y proteger a las ONG, los activistas y los defensores de los derechos humanos contra las campañas de desprestigio o las amenazas de prohibición.
- Protección a las organizaciones de la sociedad civil, los activistas y los defensores de los derechos humanos.
- Libre acceso a las redes sociales, respaldado por las libertades de expresión e información consagradas en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
- Hacer todo lo posible por reconstruir la paz y celebrar elecciones libres y justas en un plazo de seis meses, tal y como se ha dispuesto, facilitando la participación democrática de la generación Z y de sus líderes.
- Prestar especial atención a las comunidades marginadas, como las mujeres, los jóvenes, las personas con discapacidad, los dalits y las comunidades indígenas, garantizando su participación en estos procesos democráticos.
- Como redes internacionales de la sociedad civil, pedimos la transformación de la arquitectura financiera internacional, incluida una Convención de las Naciones Unidas sobre la Deuda, y el fin a la crisis de la deuda de países como Nepal mediante la cancelación de deudas insostenibles e ilegítimas.
Firmado por:
Acción para el Desarrollo Sostenible (A4SD)
Foro Asiático por los Derechos de los Dalit (ADRF)
CIVICUS
Forus International
Llamamiento mundial a la acción contra la pobreza (GCAP)
Foro Global de Comunidades Discriminadas por el Trabajo y el Origen (GFoD)
Red de Transparencia, Rendición de Cuentas y Participación (TAP